jueves, 6 de agosto de 2009

En un rincón del alma.-

Y me nació una necesidad imperiosa por escribir. Todo empezó una mañana fría de invierno cuando estaba esperando al técnico del lavarropas. Tejía unos escarpines en el patio de casa y llegó la musa del ingenio soplándome una idea con el viento de la cordillera: un rincón para estudiar, esa fue la excusa. Tengo un pequeño cuarto en alto que lo uso para guardar aquellas cosas en desuso pero necesarias. Lo limpié todo, subí del patio una mesa que me hizo mi viejo hace unos años, le sumé un banco que era la cuna de las siestas de mi gata y una silla del comedor.
Traje un adorno con flores que alguna vez supo relagarme mamá, el mate, los apuntes de los idiomas y llegó la otra musa, la de la inspiración haciendo surgir en mí estas ganas por la escritura, de estrenar este MI rincón en el mundo, tan alejado y cerca a la vez de mi propio ser...

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