Quemarse la piel con cera
apurada para estar espléndida,
porque él va a venir.
Esconder el desorden de la casa
dentro del placard y
limpiarlo todo
porque él va a venir.
Recordar refrescar la piel,
colocar el mejor perfume
en sitios estratégicos
porque él va a venir!
Callar las angustias, los temores
y las incertidumbres
poque él va a venir.
Desplegar la mejor sonrisa,
comentar y celebrar sus ocurrencias
porque sino él no vendrá más.
Querida amiga, no te das una idea
qué tan difícil y caro es
ser plato de segunda mesa...
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